La saudade es el repertorio del inmigrante: incómoda, persistente y omnipresente. ¿Existe alguna cura que sea accesible para nuestro bolsillo y nuestro costo emocional? Si estás en el Reino Unido, específicamente en el corazón de Londres, Camden Town, quizá haya una respuesta.
Jazz Café como antídoto
El Jazz Café abrió sus puertas hace tres décadas. Inicialmente funcionaba como sede de club en los años 80, y más tarde se convirtió en un lugar dedicado al jazz, soul, reggae y hip hop. En el Reino Unido, estos géneros musicales fueron moldeados por la convivencia de distintas nacionalidades: estadounidenses blancos y negros, caribeños de clase trabajadora y la juventud negra urbana de los suburbios londinenses tuvieron gran influencia.
Hoy, el espacio se consolidó como una sala de conciertos enfocada en música internacional y electrónica. Hay una fuerte presencia de artistas latinoamericanos a lo largo del año. El lugar recibe desde públicos de nicho hasta multitudes más populares.
Los precios suelen ser más accesibles que los de grandes festivales o conciertos megalómanos. El Jazz Café incluso organiza su propio festival en verano. Además, la atmósfera íntima acerca al público del intérprete.
Para quienes somos latinoamericanos, este calor humano funciona casi como un antídoto a la nostalgia de los climas cálidos.
Camden Town es hogar, y es nuestro.
Camden Town é um distrito construído sobre o solo fértil dos antigos rios Fleet, Tyburn e Westbourne e que foi moldado por gerações de ocupantes desde a época romana. Não por acaso, tornou-se abrigo de pessoas de fora que moldaram as subculturas alternativas da região que já presenciou desde Oasis até acomodou Amy Winehouse e Dua Lipa em uma década de diferença. É um território que respira música, casas de show e lojas de discos. Camden nunca foi apenas um código postal, sempre foi movimento.
El menú del Jazz Café refleja esta diversidad: pensado para su público multicultural, ofrece fusiones, pequeñas muestras de algunas de las identidades que habitan la capital inglesa. Aun así, deja escapar un poco de la identidad británica tradicional, lo que quizá dice más sobre Londres que sobre el propio lugar.
Llegar es fácil, pero irse… eso ya es otra historia
Puedes visitar el Jazz Café usando transporte público. Como los autobuses: 1, 24, 27, 29, 46, 88, 134, 214, 253, 274, C2, N5, N20, N27, N28, N29, N31, N253, N279. Metro, y incluso autobús acuáticoLa sala de conciertos queda exactamente a una distancia caminable de todas las paradas.
Si quieres ir en coche, ten en cuenta que no hay estacionamiento. Para visitantes con necesidades de accesibilidad y con permiso de estacionamiento en el Reino Unido para personas con movilidad reducida (Blue Badge), puedes contactar al equipo vía email: access@thejazzcafe.com.
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